

En un mundo donde la apariencia suele pesar más que la salud, es urgente entender que la obesidad no es un problema de estética, sino una enfermedad crónica, compleja y multifactorial que está afectando a millones de personas, muchas veces sin que ellas mismas lo perciban a tiempo.
Se define clínicamente como una acumulación excesiva de grasa corporal que puede perjudicar gravemente la salud. Se mide comúnmente por el índice de masa corporal (IMC), siendo 30 o más el umbral que clasifica a una persona como obesa. Pero detrás del número hay realidades que requieren ser visibilizadas.

Cifras que alarman, pero deben despertar acción
En América Latina, más del 60 % de los adultos presentan sobrepeso u obesidad. En países como México, Chile y Argentina, hasta el 35 % de los adultos viven con obesidad diagnosticada.
En República Dominicana, el 68 % de la población adulta tiene un IMC elevado, y de ese total, el 32 % ya se encuentra en niveles de obesidad. Las proyecciones indican que para el año 2030, más de 5.78 millones de dominicanos adultos vivirán con sobrepeso u obesidad, elevando el riesgo de enfermedades graves.
Durante las Jornadas Nacionales de Salud Pública en 2021, los datos fueron aún más contundentes: el 70.1 % de los dominicanos adultos tenía sobrepeso u obesidad. Es una cifra que debe llevarnos a la reflexión… y a la acción.
Causas: lo que se ve… y lo que no se ve
Sí, los hábitos alimenticios y el sedentarismo son causas importantes. Pero reducir la obesidad solo a eso es una simplificación peligrosa.
Alimentación desbalanceada
El consumo habitual de comida rápida, azúcares simples, grasas saturadas, bebidas azucaradas y el picoteo constante alteran profundamente el equilibrio hormonal y metabólico.
Sedentarismo
Pasar gran parte del día sin actividad física reduce el gasto calórico diario, compromete el metabolismo y aumenta el riesgo de enfermedades metabólicas.
Sueño y estrés crónico
Dormir menos de 6–7 horas altera hormonas como la leptina (saciedad) y la grelina (hambre), dificultando el control del apetito.
El estrés prolongado, además, eleva los niveles de cortisol, lo que favorece la acumulación de grasa abdominal y la resistencia a la pérdida de peso.

Hormonas: los reguladores silenciosos del peso.
La obesidad también puede estar condicionada por factores endocrinos que muchas veces pasan desapercibidos:
Mucho más que apariencia: una enfermedad con impacto sistémico
La obesidad es un factor de riesgo para múltiples condiciones médicas, entre ellas:
¿Qué podemos hacer? Comenzar donde estemos
No se trata de transformar el cuerpo en un mes ni seguir modas. Se trata de construir hábitos reales, sostenibles y conscientes.
Más de 3,500 dominicanos murieron prematuramente en 2021 por causas relacionadas con la obesidad.